Volviendo al grado


Opinión sobre las asignaturas del grado de economía de cara a su funcionalidad una vez superado. ¿Que información falta y cual sobra?

De cara a ofrecer un repaso del grado en economía una vez superado administrativa y mentalmente me dedico a escribir estas líneas. En el grado se podrían distinguir dos partes claramente diferenciadas, una primera que abarcaría el primer curso y parte del segundo, dedicada a asignaturas comunes de las diferentes carreras que tienen espacio dentro de la facultad de ciencias económicas y empresariales. La otra en cambio abarcaría asignaturas del segundo curso junto con la totalidad del tercero y cuarto curso. Desde el punto de vista de la funcionalidad, la primera parte del grado presenta una visión más dedicada a la administración lo que de cara a la opinión externa hace más atractiva ya que la economía a efectos aparentes se entiende como todo aquello únicamente relacionado con el «dinero» y «administración». Todas esas asignaturas de contabilidad, fundamentos de administración de empresas, finanzas o derecho que se ven como aquellas más prácticas de cara a formar parte de un mercado de trabajo centrado en un espacio de oficina, desde mi punto de vista han sido las menos funcionales. De hecho, para dedicarme a ello hubiera decidido estudiar otra carrera.

En la segunda parte de la carrera mostrada, el grado se adentra de manera más profunda en la economía teórica que es lo que personalmente más me ha servido de cara a formarme como persona con intención de dedicarme a la enseñanza. En este espacio podría enmarcar dos tipos de asignaturas que interpreté de manera diferente. Por un lado, aquellas asignaturas funcionales, pero por las que no mostré tanto interés debido a que no me llamaban tanto la atención entre las que podríamos encontrar las estadísticas, econometrías, microeconomía, macroeconomía, y aquellas asignaturas de ese estilo.

Por otro lado, estarían las asignaturas que puedo decir que me han formado como persona y de las cuales he aprendido aspectos funcionales de cara al futuro. Estas serían aquellas asignaturas que por cuestión de su contenido o la habilidad del profesor, me hicieron desarrollar esta famosa competencia que tanto se lleva en los aspectos burocráticos de la educación como es la de “aprender a aprender”. Más bien, desde el punto de vista universitario podría denominarse “aprender a aprender e investigar por cuenta propia”. En este espacio podría enmarcar en primer lugar la asignatura de economía mundial del segundo curso del grado. La cuestión del estudio de las potencias económicas mundiales fue el momento en el que realmente me empezó a llamar la atención el grado y me incentivó a seguir ahí estudiando. Otra asignatura fue la de economía laboral. La visión que me ofreció el profesor me ayudo a comprender de forma crítica el mercado de trabajo y el comportamiento de la economía. Todo ello me llevo a las dos asignaturas que a mi forma de ver más me han marcado. La asignatura de economía ambiental, economía agraria e historia del pensamiento económico. Desde estas asignaturas descubrí la denominada “economía ecológica” la cual desarrollé de forma amplia en mi trabajo de fin de grado.

Por todo ello, el dedicarse al mundo académico de la enseñanza hace del grado de economía mucho más atractivo. Las salidas profesionales del propio grado dedicadas al mundo de la oficina quizás hagan más atractivo la parte del grado que para mi resultó menos funcional como la contabilidad, las asignaturas administrativas, etc. pero como ya he mostrado anteriormente, creo que para esa dedicación hay otros grados o ciclos de formación profesional mucho más atractivos que el grado en economía.

Por todo ello y a modo de repaso, considero que en el grado de economía podrían faltar asignaturas dedicadas a la economía heterodoxa ya que la carrera se centra básicamente en la economía ortodoxa que a fin y al cabo, es la que se encuentra en nuestras vidas y se vende como «la verdad y la visión única». Esto haría el grado mucho más atractivo de cara al estudio de la economía como tal. Por contra también considero desde mi punto de vista que no son tan necesarias esas asignaturas que se estudian de manera más amplias en otros grados como mostré al principio. Todo ello desde mi propio punto de vista, claro está.

A fin de cuentas, si me encuentro aquí tratando de enfocar mi futuro profesional hacia la enseñanza, es por el grado de economía que estudié, y el atractivo por la economía como tal que me generó, en el que en parte caí de manera casual e inesperada, cosas de la vida…

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