Formación Profesional Dual


Breve exposición sobre lo visto acerca de FP Dual y opinión personal

La formación profesional tiene como objetivo principal colocar a sus alumnos en el mercado de trabajo y para ello se lleva a cabo un proceso corto pero intenso de aprendizaje específico. Esta formación profesional dual pretende intensificar este proceso de aprendizaje a través de ofrecer una mayor importancia a la parte práctica de dicha formación.

Sobre la base, podría decirse que es un supuesto ideal esta FP dual. Conseguir una adaptabilidad plena del alumno a su futuro entorno de trabajo, pero, a la hora de llevar este modelo a la práctica pueden surgir ciertos inconvenientes o problemas. La FP dual requiere de un convenio con un gran número de empresas de cara a colocar a todos los alumnos. Esto plantea el primero de los problemas. El entorno del centro de formación de FP debería tener un amplio número de empresas medianamente grandes para absorber esta oferta de alumnado. Por ello, en un entorno como León, que nos pilla más cercano, puede que la demanda de alumnos por parte de las empresas sea escasa. Otro factor que tiene que ver con el anterior, es que para que una empresa pueda garantizar una formación con los recursos necesarios, el tamaño de esta debería ser medianamente amplio por lo que volvemos al mismo problema que en el caso anterior, el entorno va a ser fundamental para llevar a cabo este modelo, Aquí (y no solo) la ley de Say queda en el aire… Todo esto podía llevar a concentrar las formaciones de FP en entornos centralizados con un amplio tejido empresarial y que en un país como España, estas ciudades podrían contarse prácticamente con los dedos de las manos.

Otro de los factores decisivos, que en este caso ponen en cuestión la FP dual en su conjunto como concepto y no como capacidad de implementación, es la adaptación demasiado específica a una empresa concreta, cosa que genera una dicotomía de opciones que pueden hacer esto muy positivo o todo lo contrario, todo ello depende de la capacidad de absorción de esta oferta de trabajo por parte de las empresas. Si las empresas participan en este tipo de formación de cara a contratar, puede ser una opción de estudios positivas. Si por el contrario las empresas después de la formación no son capaces de absorber este cúmulo de alumnos en el ámbito del empleo, la FP dual en este caso podría ser contraproducente ya que estar muy adaptado y obtener los contenidos necesarios para el trabajo de una empresa específica, quizás haga menos atractivo este modelo ya que podría crear personas con unas capacidades aptas para la propia empresa pero no para otras lo que limitaría la posibilidad de encontrar trabajo en otros espacios diferentes al de la formación.

Por todo ello, podríamos entender que la FP dual es un modelo atractivo y con muchas ventajas pero desde mi punto de vista, hay factores que hacen muy complicada su implementación como modelo generalizado así como su funcionalidad.

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